jueves, 28 de abril de 2011

Fernando Trocca, el chef más prejuicioso del país.

   
                                            Hoy no van a encontrar fotos en el corpus del mensaje, ni dibujos, ni nada...La razón es que estoy que me lleva el viento.

                                           Comencé a ver por segunda vez,en "El Gourmet" al chef Fernando Trocca, presentando nuevamente, como si con una no hubiese bastado con el primer programa de esta entrega, su nuevo programa de cocina masculina .  Y lo dejé ,asqueada , por la mitad. Según ese señor, yo soy un macho, un tipo, en una palabra, pertenezco al gremio de los camioneros. Para él (como para tantos otros profesionales de su especialidad), hay una "cocina femenina" y una "cocina masculina". El insiste en que las mujeres, por ser tales, no gustamos ni de los embutidos fuertes, ni de las carnes rojas, ni del vino tinto, ni de los picantes ni de nada con un poco de sustancia. Para él, la mujer es una especie de ser imbécil que le gasta a su marido la tarjeta de crédito comprandose boludeces, come ensaladitas todo el día y abomina del ajo y la cebolla. Este débil mental, parece creer en una especie de determinante hormonal a la hora de comer, dejando de lado el que las señoras españolas, sin dar al traste con su femineidad, comen lo mismo que los hombres y son pródigas en echarse al coleto cuanta bebida alcohólica ande por ahí...Para no hablar de las italianas, las alemanas y las francesas. Nuestras abuelas ¡Bah! El mismo ha hecho platos tomados del recetario de su abuela, y no estaban hechos precísamente de clara de huevo y agüita de rosas, me parece...¿A qué me viene ahora con asimilar a todas las mujeres con ese prototipo de histérica nueva rica de Puerto Madero?

                                             También insiste en que las mujeres vivimos pendientes de si consumimos grasa o no y sobre todo de la salud (¡Y yo, que trato de ver como engordo un kilo aunque sea!)...Eso será culpa de la televisión y de cocineros promovidos específicamente por la señal donde  él   perpetra sus comiditas para machos de pelo en pecho. Las de antes comían lo que les venía en gana y su dieta no era en absoluto diferente a la media masculina, a menos que hubiera un severo problema de sobrepeso o una enfermedad específica. Si el supone lo contrario, sería necesario considerar  un hombre a Doña Petrona C. de Gandulfo, algo que a ella, señora tradicionalista si las había, le hubiese disgustado mucho...Pero como fumaba además cigarritos negros, jugaba a las cartas y tomaba whisky, para Trocca, la decana de la cocina argentina debía ser travesti...

                                               Haciéndola corta, no pienso mirar más el programa de este machista insoportable (y eso que yo no tengo nada de feminista...más bien al contrario) , y si alguien lo puede hacer   sacar del aire, mejor. Me sentí MUY ofendida por su caracterización de las mujeres en el día de hoy (no voy a entrar en el juego de usar la palabra "discriminación"), aunque él no cesaba de rogar a la audiencia femenina - porque sabe la tamaña estupidez de sus ascerciones - que no tomase a mal sus infundios.

                                                  Señor Fernando Trocca: no sé que tipo de mujeres conozca usted, pero no se parecen a mis abuelas y bisabuelas, ni a mi vieja, ni a mis amigas. Si usted tiene esa clase de relaciones, será  porque entre la progresada (tan locuaz a la hora de declamar lo relativo de los géneros) se estila.Pero sepa una cosa: así no somos , en general, las mujeres argentinas. No nos parecemos a las fatuas damitas de las propagandas de las tarjetas de crédito, ni comemos todo el día ensaladitas de papaya verde con aceite de canola, tofu y jugito de naranja. Somos seres HUMANOS y como tales, nos gusta el cordero, el asado, el pollo, las achuras, el vino (tinto y  blanco), la cerveza, el aguardiente, el pescado  de mar y de río, los picantes y los platos abundantes. Somos descendientes de Doña Petrona, no de Juliana López May...Es una pena que mi juicio sobre usted haya variado tan completamente a partir de su desgraciado programa nuevo. Yo antes lo consideraba   uno de los mejores profesionales de la gastronomía argentina. Cocinaba bien, sin alaracas, no necesitaba hacerse el payaso en público, y deleitaba a la audiencia con manjares tradicionales aprendidos de su abuela. Cierto que a veces me molestaba verlo tan, tan "progre" y no podía dejar de posar mis ojos sobre su tatuaje de marinero, pero al fin y al cabo, esa era cosa suya. A pesar de ello, seguía deleitándome viéndolo cortar verdura (no vegetales) de forma tan rápida y prolija y presentar un resultado final para chuparse los dedos. Lo respetaba como a uno de los chefs más serios de "El Gourmet". Después de escucharle decir tantas mentiras acerca del modo de comer de las mujeres, ya no puedo considerarlo de la misma manera. Evidentemente, o repite como un loro las directivas de los dueños de POP Producciones (esto último puede ser, pues ultimamente, ésto de las comidas "femeninas" y "másculinas" está siendo repetido en cuanto programa gastronómico se precie de tal, aunque no en los crudos términos que usted lo hace) o está   enajenado, rayado, de la nuca, divorciado de la realidad.  Para usted, señor Fernando Trocca, la historia de la gastronomía está llena de machos con polleras, como ser Narda Lepes, María Laura D'Aloisio,  Blanca Cotta, Diana Boudourian en su tiempo, Doña Petrona en el suyo, Ada Cóncaro, Miriam Becker, María Adela Baldi , Chela Amato Negri, Doña Lola Pietranera y tantas otras figuras señeras...Si sus referentes no pasan de ser Soledad Nardelli y Juliana López May , yo no tengo la culpa.

                             Aprenda a respetar a las mujeres, señor Trocca o resignese a tener una audiencia exclusívamente masculina, como parece desearlo su compañerito de señal , el señor Pablo Massey, quien no cocina para la família, ni para una reunión de conocidos "mixtos", sino para sus "amigotes", como si aún estuviera en la secundaria y las chicas para él fuesen "terra ignota"  . Además ,en "Utilísima" le ha salido un émulo en la persona de Santiago Giorgini, presentando un programa también exclusívamente dedicado a los "machos", que no pienso mirar. Aclaro algo: si fuese un programa exclusivamente femenino, no merecería precísamente mis loas tampoco. Me aburriría mucho ver un programa conducido por féminas de hoy, sobre todo porque se autodenigran y se presentan como unas reverendas hijas de su mamá ,quienes "inventaron el matrimonio para sacarle el jugo al hombre", al decir de Choly de Berreteaga, a quien escuché contar, con lujo de detalles, como le gustaba hacerse la desvalida en la ruta, si el coche se le quedaba, para que un tipo la ayudara a arreglar el desperfecto, aunque ella hubiese sido perfectamente capaz de salir sola del atolladero.  Mi ideal es la sociedad mixta, basada en el compañerismo y la complementariedad de los sexos . Si de a dos vinimos al mundo, de a dos hemos de vivir. El modelo que usted y sus seguidores quieren, se los habría envidiado el Ayatollah Khomeini. "Las nenas con las nenas; los nenes con los nenes". Un plomazo, vea.

                               Para terminar...¿Cómo es eso de que el CURRY es cosa de hombres porque a las mujeres no nos gusta? Ahí, hasta la López May lo va a sacar corriendo...

                                Vanesa.

                                                   

lunes, 25 de abril de 2011

Mikel Alonso; otro chef "con fundamento".


Siempre he tenido una gran debilidad por los chefs españoles. Y si son del norte, mejor. Esa voluptuosidad de pescados, mariscos, verduras, legumbres y especias es un monumento por sí solo, a la gastronomía con mayúscula. Junto con los franceses los hispanos, reinan en la escena del buen diente internacional y no en vano. Me gusta la cocina de Asia y de Africa; me rindo ante los manjares de las tres Américas y de Oceanía…pero España es España y no desmiente su casta.




No sé cuantos cocineros españoles se habrán destacado a nivel internacional, sin embargo es indudable que la cocina de la Madre Patria tiene un lugar bien ganado entre las demás, sino el primero. El agudo Andrew Zimmern, llegó a decir que Madrid es la ciudad donde mejor se come EN EL MUNDO. Interesante viniendo de alguien que sobre el arte de comer, sabe un rato largo.



Y en esta tradición tan especial del “comercio y el bebercio”, como el mismo lo dirá, se inscribe Mikel Alonso, ese vasco de fuerte personalidad que nos ofrece “El Gourmet”, varios días de la semana, para salvarnos de la general mediocridad mostrada por estas fechas en la señal.



No empecé bien con este muchacho, no lo puedo negar, porque lo conocí cuando hacía “Pinceladas Mexicanas” y a decir verdad, me pareció un verdadero chanta. Aunque sé que su restaurante “Biko” ,emplazado en pleno centro de México DF, tiene estas características culinarias, ahora comprendo que el tipo es un grande y si se aviene a pergeñar bocados minúsculos con más apariencia de cuadro de arte moderno que de suculenta refección, unicamente para aprovechar su cuarto de hora y amasar (sigamos con la gastronomía) un poco de dinero a costillas de los bobos atentos a las las técnicas y lo sorprendente antes que a los sabores intensos. No sería ésta mi actitud de estar en su lugar…pero entiendo su tesitura. Si hay tantos tontos…algún pícaro debe aparecer también a cobrarse su presa   ¿No?



Teniendo esta primera mala impresión, este prejuicio, digámoslo de una vez, me senté con alguna desconfianza a ver “Lo mejor de la Cocina Española”, el último programa de Mikel puesto al aire por “El Gourmet”. Desde el primer capítulo, quedé flechada con su auténtica manera de cocinar y su alegría de vivir. Mikel Alonso recrea con todo su ser, la cocina española de siempre, la de los caseríos y los puertos, la de los abuelos y las tías, la de los recuerdos entrañables de la infancia. Me repito ya lo sé , pero este es el tipo de cocina que a mí me mueve y me inspira. Y Mikel sabe mostrar admirablemente como se sienta España a la mesa.

 
Del País Vasco a Andalucía, de Galicia a Madrid, de Cataluña a Murcia, de Valencia a Extremadura…Toda la península pasa bajo los fuegos de Mikel , no solamente en lo tocante a la gastronomía. El programa es un desborde de anécdotas, cuentos, canciones, viejas leyendas y costumbres españolas. El chef sabe referirse a sus amores tan bien, que contagia al espectador; lo hace reír, emocionar y tentarse frente a los antíguos y sencillos platos del país del Quijote. Nunca falta el buen vinito para “darle zapatilla al cuerpo”, ni la observación jocosa de ciertas prácticas folklóricas peninsulares que arrancan una carcajada a quien se encuentre ante la pantalla en ese   momento. Cuando Mikel habla de su tierra, uno la ve, la toca, la vive, la siente y casi, casi, ni hace falta un pasajito por Iberia para sentirse allí, disfrutando de uno de los países donde pocos se cuestionan el arte del buen vivir, comer y beber. Mikel Alonso, con su magnífica labia, puede hacer que un simple plato de cordero acompañado de papas, luzca y sepa como caviar beluga. Un don singularmente español. Con lo poco hacer mucho y muy bueno.


Decir Mikel Alonso es decir “¡Viva España!”, y hoy en día, cuando tantos quisieran que las nacionalidades se diluyeran y las particularidades se perdieran, el demuestra que aquel arriero disfrutando a la sombra de un árbol de su pitanza, aquel pescador preparando su paella, aquel labrador comiendo junto a sus amigos, en un alto en la faena, la tortilla que le hizo “la parienta”, el tertuliano madrileño fiel a sus churros y a sus cayos mientras discute política con sus vecinos, siguen existiendo. Los platos eternos, deliciosos y para nada recatados de nuestros ancestros, continúan allí, los resucitan. Ahora y para siempre.



Si alguien busca en el programa de Mikel ensaladitas de rúcula y mango, con salsa de flores de calabaza, no las va a encontrar. Todo en él es abundante, gustoso, fuerte, como lo eran nuestros abuelos y abuelas. Nada de “platos femeninos y masculinos” esos tiempos. Toda la familia comía con gusto sus cazuelas de mariscos, sus corderos bien aderezados, sus corvinas a la Vasca, rociadas de abundante aceite de oliva y pimentón.Y para calentarse el morro, vino…nada de gaseosas, aguas saborizadas y otras ñoñeces blandengues propias de nuestra loca era. La gastronomía española es la gloria y celebración de la vida. Todo lo que huela a sepulcro y a hipocresía, le repele.



Desde aquí, damos la enhorabuena a Mikel Alonso, y aún si en el futuro decide repetir su experiencia de “Pinceladas mexicanas” y confeccionar paquetitos minúsculos de colores diciéndonos que eso es comida, ya lo consideraré un chef genial de esos que no se empardan. Ahora, sé de lo que es verdaderamente capaz. ¡Salud, Mikel!



Vanesa.

lunes, 18 de abril de 2011

¿Nos están cargando?


Y bueno, sí, más de lo mismo. Lo dije el año pasado, y vuelvo ahora, con toda la artillería pesada, a la carga. No lo hago por capricho ni por reiterarme, sino a ver si de una vez por todas alguien me lee y se hace eco de esta vergonzante situación. Por ahora, públicamente, soy la única a quien la cosa le molesta, aunque hablando en privado con varios conocidos, coincidieron indignados, con mi punto de vista.

Acá voy de nuevo: estoy recontrarremil harta y stuffa de que por las pantallas del "Gourmet" y "Utillísima" nos encajen pescado podrido, es decir programación repetida. En "Utilísima" quisieron engañar a la audiencia con avances donde se anunciaba "una nueva temporada a partir del 11 de abril"...Y efectívamente, ese día lunes, arrancaron con todos programas nuevos...pero mi optimismo se fue rápidamente al subsuelo cuando ví que las novedades se ceñían al día lunes , a un solo programa malísimo, que insisten en pasar todos los días "Perú Fusión", a "Bricolage" y a "LaPastelería", que de noche, está una sola vez por semana. Después, todo se reduce a lo de costumbre: la décima repetición de "Choly con la Gente" y "Doña Petrona por Narda", ambos   muy bien concebidos pero de los que ya me sé hasta los diálogos de memoria. Llegan incluso a reponer un programa dado un viernes, el viernes siguiente a la misma hora, lo cual resulta una tomadura de pelo para cualquier espectador serio. A ésto, debemos agregar la inclusión, desde marzo de un programa para "unders", pretendidamente porteño, llamado "Café San Juan". donde se ve a un chef joven y por supuesto rockero , tatuado hasta en el esófago perpetrando platos modernosos mientras sus amigos nos "deleitan" mostrándonos como se ejercitan en la disciplina del "skate"...Patineta, bah. Este programa cuadraría más en la pantalla palermitano-puertomadérica del "Gourmet" que en un canal para toda la família y el ama de casa . "Utilísima" se quiere heredera de aquel excelente "Buenas Tardes Mucho Gusto" y a su audiencia no le gusta esa propaganda antisocial. Lo mismo va para "Perú Fusión". Una rama de mis ascendientes era de ese país, y considero un insulto lo que esos dos cocineros que ni hablar saben , le hacen a una cocina de jerarquía como la peruana. Esa cocina, digna de los mejores chefs internacionales, no necesitaba de ningún  "aggiornamiento". Servir un foie gras (y no "Foie Grace", como escribieron en el canal cuando pasaban la receta) sobre un rallador o un arrolladito agridulce en una mesa de vídrio en lugar de encima de un plato es un verdadero desprecio a la tradición peruana, que le pasa el trapo a cualquier "creación" de estos nuevos gurús de la cocina estilo neoyorquina.
   Por otra parte, si hay dos o tres programas nuevos y el resto de la grilla es una repetición tras otra, a eso no se le puede llamar "Nueva Temporada". El único día en que se puede disfrutar la programación de "Utilísima" es el lunes, donde nos encontraremos con un siempre eficaz "Super Express", un genial "Rico y Abundante" y más tarde, para los amantes de las manualidades, "Bricolage". El resto de la semana, con excepción del día en que va "La Pastelería" es una repetición de la repetición de la repetición. ¿No podrían esmerarse un poco más?
Pero no se crean que ésto es un ataque personal a "Utilísima". Al contrario. Esa señal me gusta mucho más  que "El Gourmet". Es   didáctica y presenta comidas y artesanías posíbles de llevar a cabo con pocos elementos y perícia. Cualquiera con un mínimo entrenamiento en la cocina puede lograr reproducir en su casa los platos planteados por los especialistas de la señal de Sandler."El Gourmet" me resulta tremendamente elitista y postmoderno. Sin embargo, algunos de los chefs de ese canal, me atraen por su personalidad y su buen desempeño entre ollas y sartenes, así que, aunque refunfuñando, lo veo con cierta regularidad. Pero cada vez menos...Y no solamente por haberse acentuado su perfil snob, sino - ¡otra vez! - por las contínuas repeticiones. En este caso, "El Gourmet" es todavía peor que "Utilísima". No tiene "nueva temporada". Apenas si estrenó un programa del gran pastelero Osvaldo Gross , una emisión a cargo de Juliana López May, muy similar a "La Huerta", con Mónica Cahen d'Anvers,  un triste y decepcionante "Máximo en New York" (sí, New York...no Nueva York, como hubiera correspondido. No sé por qué no bautizaron el viaje de Narda Lepes "Narda en London" y no "Narda en Londres") y una tercer novedad que aún no comenzó:Trocca cocinando solo, "al estilo masculino", un concepto de comer y beber que me parece una soberbia tontería. ¡Como si la buseca, el guiso de lentejas y el tintorro fuesen solamente para los hombres! ¿Qué comían las abuelitas  de antaño? Tomaban el té de la tarde, sí, pero el almuerzo y cena era idéntico al consumido por sus maridos e hijos: unos guisotes de novela, puchero, asado, fideos con tuco, chorizo a la pumarola y cazuela de mariscos...todo ello regadito de buen vino. Nada de gaseosas ni de juguitos. ¡Cocina masculina y femenina! ¡Ma, va fangulo!
   Hecha esta disgreción rabiosa, vuelvo al tema que me ocupa.Las repeticiones..."El Gourmet" también a anunciado con bombos y platillos cambio de programación. Va a substituír lo que veníamos viendo hasta ahora...por programas más viejos y repetidos: "Portugal y sus vinos", la repetición número cuatro al hilo de "Ohno en Japón", "La ruta del cacao" por cuarta vez también, "Dolce Italia" idem...sin hacer referencia a TODAS las presentaciones  de Narda habidas y por haber, superpuestas en el mismo horario donde, en el canal vecino ("Utilisima"), puede encontrarse la decima reposición de varios de los programas "Doña Petrona por Narda" pasados hasta que el DVD se gaste y sin siquiera transmitirlos en orden. 

¿A qué estamos jugando, muchachos? ¿A matar de aburrimiento al teleespectador? Yo denuncio apenas lo que sucede en los dos canales gastronómicos más emblemáticos del país, pero ocurre en casi todos los de cable. Dudo que esta tendencia no traiga algo más aparejado, algo oculto que no acierto a explicarme. No puede ser un simple deseo de ahorrar por parte de ambas emisoras, porque para conseguir ese propósito y no cansar al espectador, bastaría con recurrir a programas más antíguos de la señal, poco difundidos. Por ejemplo, "Utilísima" podría desempolvar viejos DVD o cintas de espacios muy queridos por el público, como fueron en su momento los de Maru Botana, los del  "Maestro" Rodríguez Palacios, o incluso "Cocina en Vivo", un ciclo extremadamente original con la interacción de un chef invitado durante una semana entera , y el público que hacía preguntas . Lo mismo va para el "Gourmet". ¿Por qué no reflotar alguna pequeña maravilla del "Gato Dumas" , "Chez Christophe", "Chefs Unplugged", los primeros trabajos de Donato de Santis e incluso de Iwao Komiyama? En todo caso, para evitar la fatiga de lo seguidores de ambos canales, yo que sus directores de programación, evitaría pasar varias veces seguidas un mismo ciclo. Lo alternaría con otros, aún si también son programas viejos. 

    Más les vale a los canales de gastronomía más vistos de Latinoamérica, dejarse de transmitir ochenta veces continuadas un mismo programa reciente , romperse un poco más la sabiola y crear nuevas tempradas COMPLETAS para benefício de sus audiencias. Hay miles de programas por hacer , como que hay miles de recetas en el mundo por descubrir y reporducir. Existe material abundantísimo en los cinco continentes. Recetas que no han sido mostradas por los chefs de ninguna de las dos emisoras. ¿Qué esperan para ponerlas en marcha? Con solo surfear un poco por Google, las encontrarán, como yo las encontré. No han de habérselas acabado las ideas...Ni la guita. A eso no me lo van a hacer creer.  Aquí. señores, hay otra cosa. Algo muy obscuro. Tan obscuro como una ganache de chocolate. Todavía, el espectador no lo ha descubierto...pero la mentira tiene patas cortas y todo sale, tarde o temprano ,a la luz. A eso tenganlo en cuenta...Siempre.

 Vanesa.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Mujeres eran las de antes...


 Soy mujer y a mucha honra...Pero confieso que me disgustan profundamente esos ejemplares todos vestidos de rosa, frágiles como el cristal , adeptos de las dietas y el mínimo esfuerzo tanto como las marimacho de aspecto muchachil, cargadas de piercings , que viven en comunidad como las amazonas y odian a los hombres por "opresores". Son los dos modelos femeninos que se ofrecen hoy, y ambos , al menos, a mi modo de ver, detestables. Un sano término medio siempre ha sido lo más saludable ; una mujer que sin ser el "Macho Paredes", sepa soportar privaciones; una mujer que, a despecho de sus buenas maneras, pueda cantar cuatro frescas cuando su família, su país o cualquiera de sus amores es sojuzgado. Fuerte, digna y dulce al mismo tiempo. Si es posíble instruída, pero sin pedantería y menosprecio ante quienes no han tenido la suerte de estudiar. Una mujer que camine segura por la calle, evitando, como he visto tanto y tanto últimamente, llevarse por delante a los demás y andar con la cabeza exageradamente erguida, la nariz fruncida, los labios dispuestos en una desagradable mueca de desprecio y odio hacia la sociedad, que , según ella cree, está siempre presta a "discriminarla" o "oprimirla".
Esto, dirán mis lectores, acostumbrados ya a todo género de extravagancias de mi parte, no parece relacionarse   con la gastronomía, pero así resulta ser. Tiene poco   que ver con el comercio, aunque bastante con el bebercio, porque a la hora de "tomar algo", tanto el excecrable ejemplar vestido de rosa  que lanza grititos a la menor dificultad  , como la marimacho orgullosa de ser libre e ir arrollando a su prójimo por la calle marcando el paso con sus tacos altos, midiendo a todos con una mirada de hielo donde brilla la autsuficiencia, coinciden en su gusto por las mismas bebidas: agua mineral natural o saborizada, gaseosas con cero calorías o licuados (ahora llamados "smoothies) energéticos a base de spirulina, apio o zanahoria. El amor a sí mismas es tan desbordante en estos seres, que se cuidan a cada instante, no solamente en lo que ingieren (¡No vayan a pasarse con las calorías! ¡Y el colesterol! ¡Y la glucemia! ¡Y la hipertensión!) , sino en lo que beben.

   Actualmente, se afirma que una mujer no puede beber más de un vaso de alcohol por día, y el hombre, dos (¡¡¡???), por lo cual estas niñas de esbeltas silhuetas y rostros de mármol, se abstienen en general del buen beber y si alguna es más condescendiente que otra en este punto, nunca pasarán de la copita de vino. Salir con una amiga y pedir un vaso de cerveza, puede ser a veces un calvario, pues en un segundo, ésta comenzará a burlarse de lo "borracha " que es una por tomarse un inocente balón...Y mi primer impulso en este caso es ponerle el chopp de sombrero a la pobre tarada e irme a otro lado a conversar de bueyes perdidos con un hombre.
   Pero ésto no siempre fue así. Afortunadamente, hubo tiempos en que las mujeres se criaban sanas y fuertes y un kilo más o menos,un vaso de vino o una cervecita, no les parecían un pecado . Hoy es otro cantar.

Pero no vine solamente a quejarme , sino a dejarles una buena muestra de que cuanto digo es cierto, reproduciendo una serie de cócteles tomados directamente del libro de Doña Petrona C. de Gandulfo. Serían cócteles para hombres, dirán ustedes. Pero más allá de que en esa época no se hacían distingos, debo recordar que el título de dos de ellos alude a lo contrario. Uno de ellos se llama "Sweet Cocktail for ladies", el que yo creía compuesto por anisette , juguito de naranja y almíbar...El otro "Memé", haciendo alusión a las abuelitas. Supuse se trataría de una inocente mezcla dulzarrona para paladar de ancianita buena... Bien, me equivoqué en ambos casos. Evidentemente, el concepto de lo femenino, varió bastante de aquel no tan lejano ayer a hoy.
   ¿Yo les había prometido otra entreguita sobre mezclas alcohólicas y no alcohólicas? Pues aquí va, y esta vez la fuente es Doña Petrona, una mujer que fue durante décadas la madre y directora de la gastronomía de habla hispana. Voilà!

SWEET COCKTAIL FOR LADIES.

-2/3 de vermouth
 1/3 de Gin
Unas gotas de Bitter Angostura
Unas gotas de Curaçao

Agitar y servir bien helado.

MEME (En francés, qiere decir abuelita...¡Pero se pegaba cada tranca esta abuelita!) 

1/4 de Vermouth
1/2 de champagne
1/4 de coñac
1 cucharadita de azúcar

Mezclar en coctelera y servir

MEME (2)

3/4 de Vermouth
1/4 de coñac
Unas gotas de Bitter

Agitar y servir.

PORTEÑITO

Mitad de Vermouth
Mitad de coñac
Unas gotas de Bitter
Unas gotas de Curaçao

Mezclar en coctelera y...¡A disfrutar!

CANDIAL (Especial para los enfermuchos)

   Poner en na taza dos yemas , una cucharada de azúcar y batir un poquito. Agregar la leche hirviendo y servir muy caliente. Se le puede poner menos yema si así se desea, o enriquecer la preparación con una ramita de canela. Otra variante podría ser espolvorear el candial con canela en polvo.

REFRESCADO DE DURAZNOS

   Pasar por tamiz la cantidad de duraznos que sean necesarios para obtener un litro de jugo, cuidando de que estén bien pelados y maduros. Agregarle luego 200 grs de azúcar , el jugo de medio limón grande, revolver, pasar por el colador y , s se quiere alcohólico, agregarle dos copitas de Marrasquino a la mezcla.

LIMONADA(Un clásico que no podía faltar)

Para el jugo de un limón, colocar éste en un vaso grande , añadirle una cucharada de azúcar , revolver y completar el vaso con agua o soda. Se sirve con una rodajita de limón.

  Y esto es todo por hoy.

No sé si lo he dicho antes; seguramente sí, pues es una de mis frases favoritas(si bien no debe tomarse totalmente al pie de la letra) pero aquí va de nuevo: ¡Hoy comamos y bebamos que mañana moriremos!

Vanesa.


miércoles, 23 de febrero de 2011

¡Arigato, Ohno-San!


Como ya lo he dicho anteriormente, habrá mucho de crítica en este blog, pero cuando debamos verter algún elogio, no le vamos a huír al bulto. Takehiro Ohno es de lo mejorcito que ha aparecido en el panorama gastronómico internacional y aquí estamos para aplaudirlo hasta rabiar y enterar a quienes aún no lo conocen, de lo que se están perdiendo.

   La cocina japonesa está de moda. A esta altura, hasta nuestros animales domésticos stán al tanto de eso.  Pero ¿sabemos realmente qué es la verdadera cocina japonesa? Pocos podrían hablar de otras especialidades fuera del sushi, el sashimi y como mucho lujo, el teppan-yaki...sin embargo las exquisiteces niponas suelen escaparnos totalmente. Quizá, degustemos  un tempura, y podamos decir, a causa de nuestra cultura televisiva, que este plato tiene sus orígenes en Europa, posíblemente en España o Portugal. Poco más. Bien; Takehiro Ohno apareció en las pantallas, primero de "Utilísima", luego del "Gourmet" para desasnarnos acerca de las delícias de su país. La comida japonesa es variopinta, deliciosa y digna de ser probada. Con pocos ingredientes hizo mucho y luego de años de domínio mundial de la cocina China, demostró que tenía lo suyo para ofrecer, por su creatividad. Si nos animamos a la real cocina japonesa, no a la concebida for-export, descubriremos como unos contados sabores simples pueden deleitar nuestro paladar sin necesidad de artificio alguno. El chef Ohno nos propone que nos atrevamos a vivir los sabores del Japón, olvidándonos de los japoneses de Las Cañitas, algo no siempre muy fácil. Lo suyo es la cocina nipona de todos los días, la que hace la abuela para toda su família, aquella cocina casera que nutre la sabia de los pueblos para evitar que éstos mueran.


 
                                                                    La historia de Takehiro Ohno es curiosa...porque en cierta forma se parece a la mía. El de niño se enamoró de la Argentina al ver el dibujito animado "Marco, de los Apeninos a los Andes". Yo, me enamoré de la patria de Takehiro después  de difrutar de "Majokko-Megu-Chan", "La Brujita Sally", "Heidi", "Astroboy", "Candy-Candy" y otros manga. Yo era muy pequeña entonces, pero mis padres y abuelos me comentaron que mis héroes y heroínas de ficción eran creación de artistas japoneses.Mi bisabuelo estudiaba japonés y me encantaba ver fotografías de ese país de ensueño. Todo lo relacionado con Japón me parecía romántico, bello, heroico. Con los años, en mi pre-adolescencia, supe del terríble drama de Hiroshima y Nagasaky, y además de amar al Japón lo respeté. Lo respeté profundamente. Sumé a toda esta mezcla de sentimientos, el gusto por la música Enka, la cual conocí gracias a una amiga taiwanesa. A mi afición por el folklore argentino, la "Chanson Française" y la belleza de las canciones rusas, armenias y chinas, agregué un flechazo inmediato por las voces de Hibari Misora y Sinichi Mori. ¿Gastronomía japonesa? No; aún no lo había pensado. Para colmo, mi abuelo me había comentado que "los japoneses comen cosas asquerosas...pescado crudo y unas algas pegajosas horríbles". Ya había probado la cocina china y me encantaba, pero se me aseguraba que la japonesa no se le parecía en nada...¡Y era verdad! Pero aún no sabía yo en qué sentido.
   Debió pasar el tiempo para que se pusiera de moda el "sushi". Lo probé y me gustó muchísimo, si bien ésta no es una verdadera comida, sino un tentempié para amenizar el sake y la charla entre amigos. Con mi creciente interés en la gastronomía folklórica, quise indagar en la japonesa...¡Vano esfuerzo! Solamente encontraba menúes for-export, del estilo "Las Cañitas" y "Palermo Soho" . Por televisión estaba Iwao Komiyama,sí, aunque éste es hijo de japoneses, no un japonés auténtico y a veces se rinde al modelo de lo que se espera , debía ser un japonés entre ollas y sartenes. Indagué en internet y el resultado fue muy satisfactorio...pero yo deseaba ver esa cocina japonesa en pantalla, cobrando vida gracias a un hijo real del Sol Naciente. Y todos mis deseos se vieron satisfechos al aparecer Takehiro Ohno ante cámaras.

    Takehiro dejó su patria para dedicarse de cuerpo y alma a la cocina vasca. Así como a mí me llamaban la atención costumbres y tradiciones ajenas a los mías, también él cayó en esa tentación. La gente curiosa e inquieta no suele quedarse con aquello que conoce desde la cuna. Lo muy familiar puede llegar a aburrirla. Takehiro se marchó lleno de ilusionoes al País Vasco para encontrar allí una nueva patria, auque luego las circunstancias lo llevaron a la Argentina. Y allí, con la fuerza inesperada de lo que duerme en el corazón pero no ha muerto, las tradiciones de su lejano Japón volvieron a tocarle los sentimientos, junto con el aroma de los choclos asados y la infaltable salsa compuesta de soja, sake o mirim y azúcar . Esta gente curiosa e inquieta, invariablemente es querendona y si antes se aburrían con él, regresan siempre al primer amor. Ohno volvió a hacer cocina japonesa en cámara y no aquella "aggiornada", sin raíces, desteñida y pálida, no: la cocina de la abuela, la de siempre. Al princípio, en "Utilísima", nuestro chef consagraba la mitad del programa "Cocina en Vivo" a las especialidades vascas, la otra mitad a las japonesas...Y el entusiasmo que ponía en la segunda, siempre me despertaba más interés. Luego, ya en la pantalla del "Gourmet", la cocina del Pais Vasco quedó relegada al olvido para dar paso a un Ohno ya reasumido japonés. No me perdí uno solo de estos episodios y casi podría referirlos de memoria.


  

    Y luego vino aquella pequeña maravilla: "Ohno en Japón". Con todo lo que me gustó el programa de Narda dedicado al mismo tema, éste se llevó todos los laureles. Nos alejamos por fin de aquel país de fábula pro-yanqui,  donde todo está automatizado, la gente pareciera no tener pensamientos, se vive únicamente para trabajar, la família no existe y la frialdad ambiente hiela el corazón. En el Japón de Ohno viven amigos  que saben abrazar con lágrimas en los ojos al ausente de varios años  , familiares recatada pero fuertemente cariñosos, personas cuyo auténtico calor humano llega a trascender la pantalla. Se ven, como no, trenes de alta velocidad, un país altamente tecnificado, transportes públicos rápidos y eficientes una limpieza en las calles que sorprende; pero lo importante sigue  siendo aquellos paisajes serenos surcados de tranquilos pueblos , palacios de samurais y pagodas, la sonrisa de la gente, su respeto por las tradiciones, las pupilas húmedas de un maestro orgulloso de la buena fortuna de su alumno. El Japón cuya alma es eterna y no a muerto. El Japón que veo en el rostro transportado de dulzura de un Takehiro Ohno arrodillado ante la tumba de su bisabuelo samurai, con las manos juntas y los ojos cerrados, o transido de unción orando frente al imponente Buda de Kamakura.

   Durante años, tuvo Takehiro Ohno un sueño: llegar a dominar todas las técnicas de la cocina tradicional vasca y como buen hijo de su patria, voluntarioso y luchador, lo logró. Quiso luego, como aquel Marco de Edmundo de Amicis, cruzar el mar y llegar a una lejana tierra a la que solo conocía por referencias. La hizo su segunda patria. Pero   Dios, sin pedirlo él siquiera, le otorgó una tercera gracia. En Argentina, se transformó Takehiro Ohno en las playas de Okinawa, en las nieves eternas de Hokkaido, en el Buda de Kamakura, en la vorágine del Tokio actual, en el alegre bullício del puerto de Yokohama, en aquel Imperio  del Sol Naciente eterno, vivo siempre en Kyoto,en el sabor algo redomón del casi desconocido Awamori . Takehiro Ohno , seguramente para orgullo de su bisabuelo samurai, fue Japón. Es Japón. Ya no podrá nunca ser de otra manera.

          Ohno-San...¡Arigato y Kampay!

          Vanesa.

jueves, 3 de febrero de 2011

Bebidas con carácter para entonar el verano.

   Estamos en verano y ya se sabe...No dan ganas ni de moverse. El calor aprieta. Todos soñamos con tener a mano una pileta de natación, aunque no siempre sea posíble. Ni siquiera nos es dado , en más de un caso,  el tirarnos panza arriba a la sombra de un árbol, por el simple placer del "dolce far niente". Muchos de nosotros estamos obligados a trabajar mientras otros se van de vacaciones e incluso quienes nos tomamos algunos días, estamos lejos de disfrutar de un destino de esos que aparecen en las publicidades. No podemos pasar de Mar del Plata, Villa Gesell, Las Toninas, o como en mi caso, las hermosas sierras de Córdoba. Bah...el "no podemos" es en realidad, una queja al cuete, ya que prefiero cualquiera de los puntos citados a Cancún, Playa del Carmen , Punta Canas,Varadero o Fortaleza. Me gustan mucho México, Dominicana, Cuba y Brasil (haciendo caso omiso de quienes gobiernan allí, claro está, como hago la vista gorda en mi país también, que no somos ningunos santos), pero los lugares de veraneo "for export", nunca han sido para mí. Y mi país me gusta muchísimo.

   Todo esto es, en realidad, un pretexto para presentarles las recetas de varias refrescantes bebidas para hacerle frente a "la calor" ,algunas, con alcohol, otras suavecitas nomás no sea cosa de ponerse en curda a la primera de cambio... Chupar con el sol dando de lleno en la cabeza puede traer resultados desastrosos para los intestinos...Y sino, pregúntenles a mis viejos, quienes después de echarse al coleto una Caipirinha (solo una ¿Eh?) en la playa, en Capao da Canoa, debieron salir corriendo al baño. Digan que la casita donde parábamos estaba a escasas tres cuadras, que si no...

   Bueno, señores. Aquí tienen. Bebidas veraniegas de los más diversos orígenes para tomar junto a la pileta o compartir con amigos una noche de conversaciones largas. ¡Se van las primeras!

TROPICAL SUNNY BEACH (Belize). (No pongan cara rara. Yo, que soy tan enemiga de llamar a las cosas en Inglés cuando tienen su nombre en castellano, incluyo esta receta con su nombre original porque es de la República de Belize...donde se habla inglés)

INGREDIENTES

- 1 1/2 medida de Ron
- 1 medida de Cointreau
- Jugo de naranja a gusto..
 - Un toquecito de granadina.

   Poner en una coctelera, agitar bien y luego servir sobre abundante hielo (¡Guarda que el Cointreau es traicionero!)

ALOJA DE MIEL (Argentina, Paraguay)

INGREDIENTES.

- Miel a husto.
- Agua a gusto.
- Limón a gusto.

   Se echa en un vaso la miel deseada se le agrega el agua y el limón y se sirve con hielo si se quiere. (No me van a decir que esta no es livianita).

PUNCH DE MANÍ. (Barbados)

- 3/4 de taza de manteca o crema de maní.
- 150 ccl. de leche evaporada.
- 150 ccl de leche condensada.
- 1 taza de agua.
- 1 cucharada de azúcar.
- 1 huevo.
- La piel de una lima o limón.
- Vainillina, cantidad necesaria.
- 2 tazas de Ron blanco o si se lo prefiere no alcohólico, leche.

   Mezclar la crema de maní con la leche evaporada, agregar la leche condensada, el agua y mezclar. Probar. Si no estuviese lo suficientemente dulce  , agregar el azúcar (va en gustos). Batir el huevo con la piel de la lima o limón y luego deshechar la cáscara. Agregar esta mezcla de huevo, la vainillina, el Ron (o la leche) a la de maní. Embotellar y enfriar. Servir con abundante hielo. (Si a esta bebida la van a hacer alcohólica, tengan cuidado. Es muy suave, "entra" muy fácil y así de fácil emborracha también. Tenganle menos miedo a las bebidas secas y fuertes, que a las dulces, aparentemente inofensivas)

SALVAJE (Argentina) (Este se dejó de tomar hace mucho, en los años 30', pero pensé que sería lindo reflotarlo. Pongamos otra vez de moda el "Salvaje", y no le pidamos  más a la vida...Bah, que esa noche npo nos toque manejar)

- 1 parte de aguardiente, preferentemente de Catamarca.
(Se admite ginebra ...siempre y cuando se pronuncia "giniebra")
- 1 parte de Vermouth.

   Batir ambos ingredientes muy bien, y servir con o sin hielo.



PUNCH ETIOPE (Etiopía)

- 1 taza de jugo de grosella u otra fruta roja.
- 1 taza de Marraschino o jugo de cereza.
- 1 taza de jugo de naranja.
- 2 1/2 cuartos de bebida gaseosa de lima-limón.
- 1 taza de jugo de limón.
- 1 taza de jugo de anaá.
- 1 taza de jugo de uva blanca.

   Mezclar todo esto en una ponchera y servirlo con mucho hielo. Decorar con rodajas de naranja.




 DUGH (Irán)
 
-250 ml de yogur natural, speso y sin azúcar.
- 375 ccl de agua o de soda.
- Hojas de menta o pétalos de rosa (segñun se prefiera)
-Hielo.

   En una jartra, mezclar 250 ,l de yogur, bien batido, conel agua o la soda. Condimentar con menta o pétalos de rosa. Servir en vasos bien altos, con hielo.

NOTA: Esta bebida es sumamente popular en varios países de Medio Oriente y Asia Central. Recibe en cada uno de ellos, dieferntes nombres.

   ¿Vieron cuántas recetas? La mayoría, son desconocidas y sin embargo, excelentes. En general, cuando tenemos calor, nos quedamos con lo más trillado: Daiquiri o Martini, si se trata de opciones alcohólicas, (cuando no le pegamos duro y parejo a la cerveza, que dicho sea de paso, me encanta) ; limonada o gaseosa si no queremos darle a las espirituosas. Creo que no estaría mal probar con estas opciones de delicioso sabor, que apagan la sed y encima están cargadas de historia.

   Aquí les dejo estas recetas...¡Ojalá se hagan un lugarcito para probarlas!

   Vanesa.

NOTA: ¡Pssst! ¡Se viene otra tanda de bebidas antes del fin del verano! Tengan en cuenta que los calores duran hasta abril o más allá.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Nochebuena Imperialista.






Todavía no salgo de mi asombro y supongo que tardaré en salir. Ya debería estar acostumbrada pero a lo tonto, a lo necio, a lo imbécil, una nunca se amolda.




No terminaba de felicitarme por la programación navideña de “Utilísima” cuando mi entusiasmo primigenio se vino olímpicamente al suelo. Ya les comenté en la entrada anterior parte de mi desencanto, pero ahora voy a abundar en detalles ¡Y cómo! Por supuesto, tampoco escatimaré críticas a su supuesta competidora, la señal de cable “El Gourmet”. En el fondo y aunque parezcan apuntar a públicos diferentes, son como se dice hablando mal y pronto, la misma bosta con distinto olor. En ambos canales se hace gala de un posmodernismo nauseabundo, de un snobismo casi risíble y sobre todo de un anti-argentinismo muy marcado. A esta altura, no me hago ilusiones de ver un pesebre en aunque más no sea un programa de contenido navideño…Está el arbolito y gracias. En cuanto a Cristo, venido al mundo a morir por nosotros, ha sido desplazado por Papá Noel, pero no el verdadero, San Nicolás de Bari, digno Obispo defensor de su fe, quien se apiadó de la suerte de una joven cuya dote era demasiado exígua para casarse y él se la completó lanzando un buen saco de monedas de oro por su chimenea , sino el personajillo ese popularizado en los años 30’ por la Coca-Cola, un gordo pícarón que trocó su vestimenta sacramental por una especie de atuendo gauchesco rojo y blanco. Si algo me queda claro es eso: nada de mensajes cristianos en la televisión…Ni siquiera para Navidad. Si queremos consejos útiles de conducta para la fecha, para eso lo tenemos a Bernardito Stamateas, el sacerdote laico de la nueva religión sin Dios, quien al modo de un curita simplón, nos dará su propio sermón recomendándonos verdades de Perogrullo en cada entrega de “Navidad Utilísima”. Y en “El Gourmet”, Francis Mallmann y sus muy bienudos amigos nos recordarán que podemos tener una linda fiesta entre camaradas sin recordar a Jesús en lo más mínimo. El niño santo , recorriendo el camino que lo llevará del pesebre de Belén al dolor y a la Cruz donde redimirá a los hombres, no les interesa a éstos para nada. La dulce imagen de la sagrada familia es reemplazada en la pantalla , por la autosatisfacción ufana de Pablo Massey, Juliana López May , Maru Botana ,Leonardo Azulay, Santiago Garat , Martín Pittaluga , Vanina Chimeno y Guzmán Artagaveytía hablando sin cesar del placer y la autogratificación, mientras se tiran en el pasto a tomar vino y pronunciar frases supuestamente profundas.



Pero como lo dije antes, a esto ya me lo veía venir. Cristo ha sido desterrado de los medios de comunicación. Creen que el cristianismo desaparecerá si lo quitan de la televisión, las escuelas, los libros y las revistas. Yo hablaba de otro tema, si se quiere, más mundano. Se trata, por medio de la programación navideña de matar  a nuestra cultura nacional; bah, la cosa es mucho más compleja. En todos los países del mundo, la idea es la misma: aniquilar, por medio de la promoción del “pensamiento único”, las nacionalidades . Alterar las celebraciones y tradiciones propias de cada país, es una de las jugadas de quienes albergan tan negros propósitos . Afectando alentar la tradición, la destruyen desvirtuándola y la comida es un blanco clave para esta gente por razones lógicas. Existen platos que se consumen ligados a tal o cual fecha en el almanaque y suprimirlos o alterarlos es importantísimo para quienes buscan el “mundo uno”, cargado de borregos obedientes, sin más intereses que trabajar, juntar plata, copular, ascender en la empresa y luego morir para cremarse y esparcir sus cenizas al viento.



Veamos entonces. ¿Qué consume el argentino medio en sus fiestas de fin de año? Vittel Thoné, matambre relleno, lechón frío a la parrilla, tomates rellenos, huevos duros también rellenos, ensaladas de varios tipos, fruta seca, turrones, garrapiñadas, pan dulce, helado, ensalada de frutas y amplio beberaje, que seguro incluirá vinos pero también, clavado, sidra, champagne (no digo espumante, señores…cuestión de princípios), clericó y en algunaos hogares más audaces , cócteles. Esto desata la ira de muchos “bienpensantes” porque para ellos denota nuestro innegable origen europeo. ¿Quién , en la Argentina no tiene un abuelo español, italiano, alemán, yugoslavo, etc, etc? No comemos Vittel Thoné para hacernos los interesantes, sino porque nuestros nonos  se daban panzadas con él, y si le damos duro y parejo al turrón es porque a nuestra “Yaya” también le gustaba. ¿Es un pecado eso? Entonces nos vienen con el cuento de que este es un país americano y por lo tanto “tropical” –pese a no tener sino una pequeñísima franja subtropical en el Noreste – y debemos comer entremeses “para el calor”. No deberían ofuscarse tanto quienes así piensan, ya que fuera de los turrones, el pan dulce y la fruta seca, en la mesa argentina no se consumen los manjares europeos de Navidad. Por allá, son más afectos a los guisotes sustanciosos, al tournedos en su salsa, a platos de muy alto contenido calórico en tanto aquí, el cerdo a la parrilla frío tiene su lugar de honor en las mesas, junto al ya queridísimo matambre relleno, plato criollazo si los hay. El Vittel Thoné es europeo, pero no se suele consumir por allá para las fiestas navideñas. Si acá se adoptó para Navidad y Año Nuevo es justamente por tratarse de una preparación fresca, para nada pesada, muy adecuada al clima decembrino en nuestras latitudes.

 

Por el contrario…¿Qué nos proponen los chefs mimados del momento, protestando airadamente porque insistimos en festejar según se lo hace en el hemisferio norte? ¡¡¡Platos del hemisferio norte!!! Claro, otro norte, no Europa que ya está “out” y es un quemo. Estados Unidos. El paraíso por el que suspiran liberales clásicos y gramscianos zurdos por igual. La patria de Woody Allen, la fantasía de Broadway, los niños que no quieren crecer, el hedonismo , el edén de los sin Dios. Entonces los vemos preparar, babeándose de placer el famoso pavo relleno, las archirreiteradas cupcakes (No se rompan mucho la cabeza..son los famosos pirotines con decoración Rococó, nomás) y los bastoncitos de caramelo a rayas típicos de los EEUU. Esto sí está permitido, lo europeo , no. Fue una experiencia sorprendente escuchar al maestro Gross (generalmente, un capo, pero su admiración por los yanquis lo pierde) matizar su exposición acerca de los aburridísimos cupcakes con un inglés tan, pero tan impostado, que ante el hecho , no sabemos si reír o llorar. Así, le oímos recomendar usar “peanut butter”, “cream cheese” y “powder sugar”, explicando después a la audiencia el significado de todos estos términos en español…   y quizá olvidando que sus seguidores hablan precisamente   español en su vida diaria. Al pasar a engalanar los pirotines  , habló de “topping” y “frozen”, en lugar de “decoración”.Y para rubricar, comentó que los cupcakes más renombrados eran los “red velvet cakes” , aunque los que él hacía en ese momento eran “old fashioned”. Después se refirió a una película norteamericana donde todos los protagonistas mataban su angustia comiendo cupcakes y en sus momentos felices, los regalaban en vistosos envoltorios.Levante la mano quien no haya oído este parlamento   sin tirarse al piso de risa.¡Sonó tan espantosamente rastrero de parte de un gran pastelero como Osvaldo Gross!




Pero no es, ni con mucho, el único caso digno de citarse: hubo bastones de caramelos navideños a la buena usanza yanqui en unos cuantos programas gastronómicos de ambos canales, así como “ginger cookies” (galletitas de jengibre…miren qué fácil se decía. Una cocinera de estas de moda se trabucó de tal forma al nombrarlas, que las llamó “Gingerbread cookies”, lo cual viene a ser algo así como “Pan de jengibre de galletita”) con forma de hombrecitos, muy populares en la patria del “Tío Sam”, pues   se cuelgan en el árbol y hasta un pavo, que con ser delicioso no es una comida tradicional navideña en la Argentina. Se intentaron innovaciones “razonables” (una mesa de ceviches; buena alternativa para agregar a las ensaladas, si bien en Perú no se trata de un plato de celebración) y otras decididamente descabelladas como las comilonas improvisadas de Mallmann y compañía, que nosotros podríamos, por ejemplo, reproducir en nuestros modestos patios y jardines o en el reducido espacio de nuestros balcones. Siguieron revelándose como más prácticos y queridos para las almas sensíbles - y los estómagos hambrientos- los platos de siempre, que con ser de siempre son los más caros a nuestros sentimientos, los que más nos ligan a nuestros recuerdos de infancia.



 
Luego está la manía indigenista: toda ocasión será buena para recordarnos que no debemos preparar delicias impropias de América Latina , echando mano de frutas “ajenas a este lugar del mundo”, debiendo optar en cambio por papayas - ¡Y dale! – maracuyás, ananás,mangos, etc, etc, etc…  sin ponerse a pensar en que muchas de éstas crecen en un territorio muy acotado en nuestro país, Chile, Uruguay y otras áreas no tropicales del continente  . Allí, paradójicamente, es más fácil tener duraznos, ciruelas, peras, manzanas, frutillas , frambuesas, melones, sandías, grosellas y uvas que las anteriormente citadas. Por ende, el consejo no es práctico. Tampoco lo es el indicar el uso de bebidas como ron en lugar de coñac, pues el coñac es "europeo" (esto último se dice como un estigma), ya que ambas tienen una carga alcohólica similar y el sabor de un buen ron añejado, como el de Finca Santa Teresa, se asemeja mucho al de un coñac cualquiera . Por otra parte, lo de siempre: ¿Por qué esa estupidez de insistir en los ingredientes y no en las preparaciones típicas? Se nos habla permanentemente de honrar a América Latina a la hora de cocinar, pero pocos platos típicos de éste lugar del mundo son difundidos por "Utilisima" o "El Gourmet"…¡Y mucho menos los navideños! Quizá porque vendríamos a descubrir que comemos todos muy parecido en las navidades, sobre todo los habitantes   del Cono Sur, donde el panettone, los turrones, los pollos asados, el cerdo y la ensalada rusa, dominan. Pero también para guardarse de hacernos conocer exquisiteces navideñas como la torta marquesote de toda América central, el ponche boliviano, los romeritos de México…ninguno de ellos precisamente liviano para el estómago. Recordemos que por ejemplo que en buena parte México no hace calor en Diciembre, pues está ubicado en el hemisferio norte, donde es invierno. En El salvador, sin ir más lejos, no pueden faltar las uvas y las manzanas en esta fiesta tan especial (nada de papaya y maracuyá) como tampoco un típico un arroz con mariscos de claras reminiscencias hispánicas .




Para resumir e ir redondeando, creo que “Utilísima “ y “El Gourmet” (quien sale siempre del atolladero de la Navidad recurriendo a programas antiquísimos de su archivo, pues no filman uno nuevo de esa temática ni por equivocación) viven en un mundo de fantasía, sin correlato alguno con la realidad. Sueñan con influir en el ánimo de sus televidentes animándolos a cambiar, a tirar por la borda los menús heredados de la bisabuela a desechar la ornamentación propia de éstas fiestas “porque estamos en verano , hace calor y ésto no es Europa” y hasta a olvidar el verdadero motivo del festejo central: el nacimiento de Cristo.



Me consuela constatar que nada de esto se verifica a la famosa hora de las papas: en los grandes supermercados y casas de comida, no dan abasto con los cerdos a la parrilla; se agotan los panes dulces y la fruta seca; las abuelas y las tías preparan Vittel Thoné; el abuelo se apura a terminar el matambre relleno para llegar a tiempo y la familia entera arma de a poco el pesebre al pie del arbolito. Allí, al dar las 12 de la noche del día 24 de Diciembre, después del brindis, alguien agregará , entre la imagen de la Vírgen y san José, la del niño, que abriendo sus bracitos como preanunciando el martirio de la Cruz, nos estrechará a todos contra su corazón, aunque nos lo merezcamos poco y nada.



A todos mis seguidores, ¡Feliz Navidad!



Vanesa.